Una Historia detrás de un sueño

El viernes 22 de marzo de 2002, en las montañas de La Mesa, en Colombia, iniciamos la construcción de este sueño llamado Macadamia, Bosque Aventura

Jorge García Borbón

Creyendo en el potencial de nuestra región, no solo en términos del turismo, sino también en términos de promover servicios ambientales, productos agrícolas y pecuarios, servicios enmarcados en un desarrollo sostenible, decidimos la construcción de un restaurante y más adelante, un parque, que ofreciera al visitante una propuesta que en su momento fue pionera: Aventura y Diversión con conciencia ambiental.

Nuestra propuesta es simple y potente, crear conciencia ambiental mediante la práctica del deporte de aventura, demostrando de paso que la biodiversidad, el bósque y nuestra geografía son ventajas comparativas que bien gestionadas son capaces de crear riqueza y prosperidad.

“El Tequendama tiene todas las condiciones para convertirse en un referente de desarrollo sostenible en lo económico, en lo social y en lo ambiental de cara a un mundo cada vez  más globalizado.”

Hoy en día Macadamia Bosque Aventura es reconocida como líder en el escenario empresarial de la región y del departamento; nos visitan más de 25.000 personas al año y orgullosamente hemos sido ejemplo para nuevos emprendimientos que vieron en nuestro trabajo una ruta a seguir y que hoy se han logrado posicionar en el sector y poco a poco vamos demostrando eso en lo que creemos: El Tequendama tiene todas las condiciones para convertirse en un referente de desarrollo sostenible en lo económico, en lo social y en lo ambiental, de cara a un mundo cada vez  más globalizado. 

Los nuevos retos

Hoy los retos y las prioridades del proyecto han cambiado de manera vertiginosa, nadie estaba preparado para enfrentar las condiciones presentadas por la amenaza del COVID-19 y menos en un sector turismo que venia presentando un crecimiento estable y se perfilaba como la industria que jalonaría el desarrollo de nuestro país: el nuevo petroleo.

Pero la situación hoy es distinta y nos convoca  a todos a reinventarnos, a aprovechar los días de espera para anticiparnos de manera adaptativa y flexible a las nuevas reglas de juego.

Los nuevos días también nos invita a dar valor a lo importante, a proteger a nuestras familias, nuestro equipo de trabajo, nuestro entorno y nuestra comunidad; liderar la creación de las nuevas estrategias que se requerirán para  continuar creciendo y creando país en un mundo que ya no será el mismo.

Hacia un futuro sostenible

Hoy más que nunca creemos que el Tequendama puede ser una de las grandes despensas de Colombia y el mundo, pero para llegar a esto, primero debe ser la despensa para el Tequendama, la nuestra es una provincia rica, con virtualmente todas las condiciones para lograr una productividad diversificada, fuentes hídricas que han soportado el uso y el abuso y por eso creemos que es tiempo de parar y que que este alto en el camino sea la base para la re-pensar nuestra relación con esta tierra y construir juntos la senda hacia un futuro sostenible.

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